|
Valor de Román que corta una oreja en Valencia 25 de julio de 2012/Carlos Bueno No fue la novillada que todos esperábamos y deseábamos la que lidió Fuente Ymbro en esta ocasión en Valencia. Faltó clase en general o faltó picante como alternativa "B". Es cierto que tercero y cuarto fueron los de más posibilidades, y que el segundo sacó complicaciones que ponían a prueba el valor de cualquiera, pero la sensación que quedó tras echar el cerrojo al festejo fue que el resultado no alcanzó las cotas de la expectación levantadas. El único en tocar pelo fue Román, que mostró su faceta más valiente frente al primero de su lote, un novillo incierto que se acostaba por el pitón izquierdo y que llegó a cogerle afortunadamente sin consecuencias, y que tampoco fue nada claro por el derecho, por donde también llegó a alcanzarle elevándolo espectacularmente. No se arredró el valenciano y siguió firme y asentado construyendo una faena que provocó tantos "uys" como "olés". No le dio más facilidades el quinto del festejo, un ejemplar cambiante y de embestida desigual frente al que volvió a exhibir las mismas armas: seguridad, asentamiento y autoridad. Puso toda la carne en el asador, aguantó coladas y así consiguió robarle más pases de lo que en principio era predecible, pero sin la continuidad y la intensidad deseable. También dejó buenas sensaciones Gonzalo Caballero, que comenzó su quehacer frente al tercero de la tarde por estatuarios, atornillado al albero, y así continuó su labor, muy asentado, muy de verdad, sin rectificar su posición a pesar de la falta de entrega de su antagonista que salía con la cara alta. Luego faltó limpieza a sus pases, lo que sin duda tuvo en cuenta el presidente para no otorgarle la oreja que parte del público reclamaba y a pesar de haberse tirado a matar a toma o daca, en rectitud, saliendo prendido de fea manera. El que cerraba festejo fue un animal renuente a embestir y, pese a la insistencia de Caballero, el lucimiento era pura quimera. El que abrió plaza se negó a embestir desde que Fernando Adrián lo recibió con tres faroles de rodillas, defecto que acrecentó en el intento de faena de muleta, lo que imposibilitó cualquier posibilidad de éxito. Tampoco su labor ante el segundo de su lote acabó de tomar vuelo, en parte por la falta de convicción del madrileño y en parte porque el animal no embistió con la suavidad que él esperaba. Ficha del festejo: 2ª de la Feria de Julio. Un cuarto de entrada. Novillos de Fuente Ymbro bien presentados pero deslucidos en general. Mejores tercero y cuarto, y complicado el segundo. Fernando Adrián: silencio y silencio tras aviso. Román: oreja y saludos. Gonzalo Caballero: vuelta tras petición y aviso, y silencio. Incidencias: saludaron tras banderillear al quinto Raúl Martí y El Sirio.
Foto: Jesús Camacho
|